Descripción
Una empresa con historia
Albocàsser (Castellón) era un pueblo arraigado al cultivo del olivo, pero con la llegada de una helada en el año 1956 y la erradicación casi total de los olivos, empezó el cultivo de la almendra, siendo el boom de su plantación en la localidad a mediados de la década de los 70.
A raíz de este acontecimiento climatológico fue cuando dos amigos empezaron con el negocio, primero, comprando la almendra en cáscara (más presente en las zonas costeras) y vendiéndola a otros descascaradores.
En 1959, los dos socios, construyeron la primera fábrica descascaradora de la zona, dotada con una máquina partidora de almendras y una máquina separadora. Por aquel entonces, el proceso era casi todo manual.
A mediados de los años 60, se cambiaron las instalaciones a una antigua fábrica de chocolate que había en la localidad, abandonada desde que le cayó una bomba durante la Guerra Civil. Aquella fábrica contaba con tres plantas y más de 10 trabajadores.
Frutos Secos Escrig se constituye en 1987 con la entrada de la segunda generación.
Desde entonces la adquisición y renovación de nueva maquinaria y servicios para adaptarse a las nuevas necesidades y demandas del mercado, ha sido constante.
Actualmente la empresa cuenta ya con su tercera generación, la cual mantiene la filosofía inicial de empresa familiar, ofreciendo servicios de asesoramiento personalizado tanto a productores como a clientes.












